El ciclo del hombre lobo, febrero.

El lobo puso las patas delanteras sobre la cama, una a cada lado de la obesa Stella, que pudo oler su aliento... caliente, pero no desagradable. Sus ojos amarillos estaban clavados fijamente en ella.

"Amor" murmuró la mujer cerrando los ojos.

El lobo se echó sobre ella.

Amar es como morir lentamente.



Stephen King.

Comentarios

Entradas populares